Cómo pedir vino en un restaurante sin saber de vino
No hace falta saber de vino para pedir bien. Basta con tres datos y un poco de confianza.
1. Di qué vais a comer
Es lo más útil para quien te atiende. Marisco y pescado suelen ir con blancos frescos o espumosos; carnes rojas y guisos, con tintos con cuerpo; pasta, arroces y tapas, con tintos ligeros o rosados.
2. Di si lo quieres ligero o intenso
«Algo fresquito y suave» o «un tinto con cuerpo» es suficiente. No necesitas nombrar uvas ni regiones.
3. Da un precio
Señala en la carta un precio que te parezca bien y pregunta: «¿qué me recomiendas por aquí?». Es habitual y nadie lo verá raro.
Cuando te dan a probar el vino
No es para ver si te gusta, sino para comprobar que no está estropeado (olor a corcho mojado o a vinagre). Si huele bien, di «perfecto» y que sirvan.
Y luego, apúntalo
Si te gustó, haz una foto a la etiqueta y guárdalo en tu diario. La próxima vez sabrás qué pedir.